Blade Runner (1982). Replicantes, humanos, el futuro hecho película según Ridley Scott y Harrison Ford

Probablemente la obra maestra por antonomasia del cine de ciencia-ficción, “Blade Runner” es una de esas películas que no puedes dejar de ver a lo largo de los años, encontrando cada vez un emotivo y maravilloso hallazgo en su maravilloso metraje que te obliga a revalidar tu amor por el cine.

Ridley Scott se basó en una novela de Philip K Dick para contarnos en “Blade Runner” las aventuras de Deckard, un anti-héroe en una sociedad distópica y futurista de rascacielos asfixiantes y lluvia constante.

Poster en ingles de Blade RunnerEl diseño de producción es una de las partes fundamentales de “Blade Runner” consiguiendo crear esa atmósfera un tanto irreal que otorga a la cinta un empaque de elegancia y melancolía todavía no superados. La odisea de un policía, Rick Deckard, interpretado por Harrison Ford  encargado de dar caza a unos androides huidos (entre ellos, actores y actrices como Daryl Hanna, Brion James, etc) es sólo la punta del iceberg de “Blade Runner”, obra que, sin despreciar el espectáculo,  plantea incómodas preguntas sobre el futuro de una raza humana cada vez más despersonalizada. Los Replicantes, seres humanos sintéticos, en su afán de tener una vida libre y propia, en su grito desesperado por su identidad como individuos, se convierten en metáfora de una sociedad humana cada vez más alienada. De hecho la película sirvió para replantearse la deriva de la ciencia hacia los experimentos genéticos de hoy en día. En realidad es una obra espectacular, pero casi filosófica y donde el peso recae en el guión, en la historia y en los personajes, y la ambientación y los FX no son más que un envoltorio, pero para nada protagonistas de la historia.

“Blade Runner” es una experiencia para los sentidos, tanto la música de Vangelis como el diseño de vestuario o el maquillaje ayudan a transportar al espectador hacia esa emocionante atmósfera tan detalladamente construida.

“Blade Runner” es una obra de culto aclamada por varias generaciones de espectadores que sentó las bases de un cine que podía ser tan moderno como atemporal.  Tan entretenido como transcendente.

El monólogo final del replicante interpretado por Rutger Hauer ha pasado ya a la historia como unas de las líneas más bellas jamás escritas.

Y si sois alguno de los incautos que aún no ha visto “Blade Runner”, aquí teneis el trailer original subtitulado de la película para que desaparezcan esas dudas:

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