En busca del fuego (1981). Aventuras en la prehistoria de la humanidad.

Antes de nada, hay que decir que “En busca del fuego” es una película muy pero que muy peculiar. En mi opinión es una gran película, pero es cierto que sacarla adelante debió ser dificil, teniendo en cuenta lo siguiente: es una película en la que no se habla en ningún idioma real (hay sonido y los personajes hablan, pero en su propio idioma, que el espectador no entiende ni se subtitula), está ambientada en la prehistoria y además tiene un tono cercano al documental en muchos momentos. Si te dicen esto antes de ver “En busca del fuego“, igual crees que no vale la pena, pero que no te engañen, “En busca del fuego”, precisamente por estas características y otras más vale muchísimo la pena.

“En busca del fuego” es una gran película que además tiene de todo: acción, humor, aventura, sexo y violencia, ¿quién dijo que las cosas eran fáciles en la prehistoria?

Poster de la película En Busca del FuegoLa única parte hablada en “En busca del fuego” es justo el principio donde a modo de introducción una voz en off nos cuenta que hace 80.000 años algunas tribús de humanos sabían utilizar el fuego pero no sabían crearlo, y por tanto, si lo perdían, era como perder lo más preciado que tenían, ya que les protegía de las bestias, les daba luz y calor y podían cocinar los alimentos. Una vez dicho esto, empieza “En busca del fuego”, presentándonos a una tribu prehistórica que vive en una caverna. Es de noche, y mientras uno de ellos (nada más y nada menos que Ron Perlman, el futuro Hellboy) hace guardia para proteger a la tribu y al fuego y se come una polilla, vemos como una manada de lobos ronda por allí, aunque el fuego les asusta. Por la mañana, los miembros de la tribú empiezan a despertar y comienza su rutina diaria: despiojarse mutuamente, ir a beber agua al rio, algún hombre persigue mujeres para perpetuar la especie… el típico día a día de la prehistoria, que ahora podemos ver gracias a “En busca del fuego”. Pero ocultos en el bosque una tribu de humanos más parecidos a monos acecha a nuestros protagonistas, y de hecho, les atacan salvajemente, y deben huir hacia un pantano cercano para escapar de los lobos después de haberse peleado a muerte con la tribu de hombres-mono. En su huida se llevan su bien más preciado, el fuego, pero como no son demasiado inteligentes el que lo lleva se mete con el fuego en el agua y ya sabemos que agua + fuego = desastre. Continúa leyendo En busca del fuego (1981). Aventuras en la prehistoria de la humanidad.

Dentro del laberinto (1986), David Bowie, rey de los goblins.

No me cabe ninguna duda de que en los 80 el cine de género fantástico vivió su mejor momento, sin duda alguna, disfurtando de un éxito masivo de público. Películas como “Cristal Oscuro” (1982), “Krull” (1983), “la historia interminable” (1984), “Legend” (1985) o “Willow” (1988) pertenecen a esa época dorada del cine fantástico y demuestran que esos años fueron su época dorada. Y por supuesto también estaba “Dentro del laberinto” (1986), un cuento clásico de hadas que tenía como principal gancho el ver a David Bowie en uno de los personajes principales.

En “Dentro del laberinto” contemplamos un mundo de fantasía ideado por Jim Henson y con David Bowie como rey y señor de toda la película.

Poster de la película Dentro del LaberintoVolvamos atrás en el tiempo hasta 1986 y vayámonos al cine a ver “Dentro del laberinto”, ¿qué es lo que nos vamos a encontrar?. Pues un cuento clásico de hadas y fantasía. La película nos cuenta la historia de Sarah (Jennifer Connelly), una adolescente que disfruta leyendo sobre mundos de fantasía y jugando a que son realidad. Una tarde, Sarah está en el parque jugando a que está en su mundo de fantasía cuando se da cuenta de que llega con mucho retraso a casa para cuidar a su hermano pequeño, ya que sus padres se marchan. Sarah llega bastante tarde a casa y se lleva la típica bronca de sus padres y se queda sola con su hermano pequeño, al que tiene cuidar y al que culpa de todos sus males. Encima, su hermano no para de llorar, y ella, harta de él, empieza a pedir a los goblins de su mundo de fantasía que se lo lleven y que no vuelva nunca. Para su sorpresa y espanto, sus deseos se hacen realidad, y los goblins se llevan a su hermano pequeño al laberinto, hogar del rey de los goblins, Jareth (David Bowie). El mismísimo Jareth se presenta ante Sarah y le da una posibilidad de recuperar su hermano: tiene 13 horas para intentar llegar a su castillo, atravesando el laberinto, y así impedir que su hermano se convierta en un goblin. Con este argumento de base, en “Dentro del laberinto” se nos van presentando unas cuantas criaturas y personajes que acompañarán a sarah en la búsqueda de su hermano y en su intento por cruzar el laberinto. En su aventura, Sarah conocerá a Hoggle, un enano gruñón; a Ludo, una bestia enorme pero muy tierna; y mi favorito, Sir Dydimus, un zorro que se cree un caballero medieval y va a lomos de su corcel: un perro. Todos estos personajes y alguno más acompañarán a Sarah en su aventura de cruzar el laberinto y salvar a su hermano de ser convertido en un goblin por el rey Jareth. Continúa leyendo Dentro del laberinto (1986), David Bowie, rey de los goblins.