Aliens, el regreso (1986). Ciencia ficción, alienígenas, marines y Ripley en una película made in James Cameron

Ey, yo fui al cine a ver “Aliens, el regreso”, y creo que tenía 10 u 11 años cuando me metí en aquella sala oscura para ver en pantalla bien grande como unos monstruos aterradores sembraban el pánico en una colonia espacial situada en el quinto pino… lo pase francamente mal. Me pase media película mirando entre las rendijas de mis dedos, porque me tapaba la cara con las manos para pasar el trago.

“Aliens, el regreso” me impacto sobremanera, porque era una mezcla de película de guerra y terror que me hizo pasar muy mal rato.

El poster clásico de Aliens El RegresoAsí que gracias a James Cameron por hacerme pasar ese mal rato y por adentrarme más que en una secuela, en esta evolución de “Alien, el octavo pasajero”. Si la película original era una cinta de terror puro y duro ambientada en el espacio, en “Aliens, el regreso” lo que Cameron nos entrega es a Ripley convertida en un pseudo marine del futuro, repartiendo mamporros y tiros por doquier, aniquilando aliens, en un híbrido perfecto de película de guerra-acción-terror. Para situarnos, lo que “Aliens, el regreso” nos cuenta, es la historia que viene tras la última escena de “Alien, el octavo pasajero” donde tras navegar a la deriva en el espacio durante 57 años, la teniente Ripley, única sobreviviente de la nave Nostromo, es rescatada y se reencuentra con los representantes de Weyland – Yutani, la voraz compañía para la que trabajaba y que sacrificó a sus compañeros con el objeto de conseguir un espécimen extraterrestre. Continúa leyendo Aliens, el regreso (1986). Ciencia ficción, alienígenas, marines y Ripley en una película made in James Cameron

Están vivos (1988), la película en la que John Carpenter nos enseña como nos manipulan los alienígenas

Cuando John Carpenter firmó “La Cosa”, en 1982, ya se ganó el olimpo con tan solo esa película. Desde entonces siempre ha ofrecido cosas interesantes en sus pelis, aunque quizás no a ese nivel tan extraordinario, pero es un cineasta muy infravalorado, porque todas sus películas tienen cosas muy aprovechables. “Están vivos“, que rodó en 1988, es un claro ejemplo de eso. Una película “pequeña”, claramente una serie b muy intencionada, en la que Carpenter despelleja la doble moral de la sociedad actual en un cuento de ciencia-ficción y terror.

“Están vivos” es una película que nos enseña que todo lo que hacemos está controlado y dirigido por otros, ¿y quienes son esos “otros”?

Poster de Estan Vivos, la pelicula de John CarpenterEse es justo el punto más fuerte de “Están vivos“, el que a pesar de ser una película de terror de serie b el mensaje de fondo es un ataque frontal al sistema de vida actual, que nos hace comportarnos como borregos y obedecer y creer a pies juntillas los mensajes que otros nos envían y que nosotros creemos que son ciertos.

¿Y de qué va la película para poner esto en un contexto de terror? La historia de “Están vivos” nos cuenta como un obrero en paro, George (interpretado por el luchador de la WWF Roddy Piper, conocido como “El gaitero”), va buscando trabajo por un montón de sitios ya que está recien llegado a la ciudad y no tiene empleo. Vemos que el contexto es de crisis absoluta, con montonadas de parados y gente viviendo en la calle. Por suerte para George, al final encuentra trabajo en una obra de la construcción donde conoce a Frank (interpretado por Keith David, quien ya habia trabajado con Carpenter en “La Cosa” en el papel de Childs), quien le ayuda  a instalarse en un campamento callejero con otros trabajadores locales. Allí, George descubre una especia de clan secreto que fabrica gafas en una iglesia semiabandonada. Un día consigue una de esas gafas y se las pone, descubriendo desde entonces que el mundo no es como cree, Continúa leyendo Están vivos (1988), la película en la que John Carpenter nos enseña como nos manipulan los alienígenas

Depredador (1987). Una película con Schwarzenegger, una jungla, un comando y un alienígena… hay que verla!

En “Depredador”, John McTiernan, su director, se saco de la manga un peliculón que cruza acción militar con ciencia ficción en parte gracias al musculoso y limitado técnicamente grupo de actores, encabezado por Arnold Schwarzenegger, en parte por la ambientación y sobre todo por la criatura, por el “Depredador” título de la película, y auténtico protagonista de la misma, con permiso del amigo Arnie.

“Depredador” es una película redonda, plagada de escenas míticas y que vió nacer a una criatura que daría mucho que hablar (y más películas)

Poster clásico de la película DepredadorLa historia que nos cuenta “Depredador” es, de inicio, más simple que el mecanismo de un chicle: un comando de mercenarios liderado por el carismático Dutch (Schwarzenegger) es contratado por la CIA para rescatar a unos pilotos apresados por la guerrilla en el típico pais de la selva centroamericana. La misión es un éxito (aunque únicamente consiguen rescatar a una chavala que hace de florero durante toda la película), y los mercenarios machacan a los locales (hasta aquí tenemos la típica película de guerra en jungla) pero durante el viaje de regreso se dan cuenta de que algo invisible está dándoles caza uno a uno. Ese algo resulta ser un cazador alienígena provisto de increibles habilidades y cacharrillos de caza varios que se queda con las calaveras de sus víctimas como trofeos. Desde aquí, la película vira a un estilo que cruza la ciencia ficción y la acción pura y dura. Los mercenarios deberán enfrentarse a semejante bestia con los pocos recursos que tienen… ¿conseguirán detenerle? Continúa leyendo Depredador (1987). Una película con Schwarzenegger, una jungla, un comando y un alienígena… hay que verla!

Exploradores (1985). La película en la que una panda de amigos se lanza a la conquista del espacio.

No sé muy bien porque pero “Exploradores” es una de esas películas que a todo el mundo le suena haber visto pero que casi nadie recuerda con nitidez. Eso sí, el que la ha visto generalmente opina que es de lo mejor que ha visto en su vida. “Exploradores” lo tiene todo para triunfar: aventura, amistad, naves espaciales, alienígenas, efectos especiales de primer nivel (para 1985), y la verdad es que cuando la ves hoy en día conserva toda su frescura y es igualmente divertida. No sé porque no es tan recordada como otras pelis de la época mucho más inferiores en todos los niveles, pero bueno, para eso estamos aquí, para subsanar este tremendo error o injusticia mundial y hacer que los que no hayais visto la película todavía, corrais a hacerlo.

“Exploradores” cuenta una historia que a todos nos hubiera gustado vivir de chavales: ir al espacio con nuestros amigos.

Poster de la película ExploradoresLa historia que nos cuenta “Exploradores” es la de una aventura espacial en toda regla: tenemos a un chaval, Ben (interpretado por un adolescente Ethan Hawke), que está obsesionado con la vida extraterrestre y que devora película tras película de ciencia ficción. Ben tiene sueños bastante extraños en los que se ve flotando entre circuitos impresos. Recuerda tan bien estos sueños que dibuja lo que ve y lo comparte con su amigo Wolfgang (River Phoenix), el típico chaval superempollón que no tiene más amigos que Ben y que es continuamente ridiculizado por sus compañeros de instituto. Wolfgang le dice a Ben que lo que sueña es un circuito y que puede fabricarlo y conectarlo a su ordenador a ver que es lo que hace, así que tenemos a Wolfgang metido en su garaje-taller trabajando como un loco hasta que consigue fabricar el circuito. Al tema se apunta Darren, el típico chaval marginado de clase social baja que se hace amigo de Ben cuando evita que el chulillo de turno le rompa los morros en una pelea escolar. Ben, Wolfgang y Darren activan el circuito con el que ha soñado Ben y de la nada se genera una esfera perfecta del tamaño de una pelota de tenis que flota en el aire. A partir de aquí, y resumiendo, los chavales descubren que lo que tienen entre manos es un campo de fuerza y que pueden usarlo para, por ejemplo, viajar por el espacio. Continúa leyendo Exploradores (1985). La película en la que una panda de amigos se lanza a la conquista del espacio.

Terrorvision (1986). De la televisión salen monstruos cósmicos.

Recuerdo perfectamente la carátula de “Terrorvision” en los videoclubs de mi barrio cuando era un adolescente. Aquella cinta VHS con una imagen de una antena parabólica en la que había insertado un ojo alienigena y unos tentáculos me daba bastante miedo, y de hecho nunca tuve el valor de alquilarla porque si la caratula me daba tanto miedo, seguro que la película que iba dentro era tan brutal que me traumatizaba de por vida… eso pensaba.

La caratula del vhs de “Terrorvision” me daba un miedo importante de chaval. Pensaba que esa película tenía que dar mucho mucho miedo.

Poster en inglés de la película TerrorvisionHace ya algo de tiempo decidí que ya estaba preparado para ver “Terrorvision” de una vez y acabar con esa sensación de cosa a medio hacer por no haberla visto de chaval, así que me senté delante de mi televisión y me puse la película.

Terrorvision” empieza enseñándonos el departamento de sanidad, división de seres mutantes, del planeta Plutón, donde un horrible monstruo es convertido en energía y disparado al espacio por un funcionario plutoniano. El monstruo viaja en forma de rayo por el universo rebotando de planeta en planeta hasta que aterriza en la flamante y nueva antena parabólica de los Putterman, una familia muy particular. El monstruo vive en la televisión, y cada vez que los Putterman cambian de cadena o hacen algún arreglo, el monstruo se manifiesta físicamente haciendo todo tipo de cositas malas. La familia está compuesta por los padres, un matrimonio salido y peculiar con una fijación preocupante por hacer intercambio de parejas; la hija, una chavala 100% ochentera que aprece Cindy Lauper en versión barata; el hijo, un chavalín obsesionado con las armas y con la estética militar; y el abuelo, un viejo loco obsesionado con la guerra, las armas, la supervivencia y que tiene un cuarto que parece un bunker militar. Con este cuadro de personajes, al que se suma alguno más, como Medusa, una presentadora tetuda de TV de un programa de terror y algún secundario más, parte “Terrorvision“, que básicamente consiste en ver como la familia lucha contra el monstruo hasta el final de la película y el desenlace. No cuento más de momento porque si no os chafo toda la película. Pero seguid leyendo, seguid… Continúa leyendo Terrorvision (1986). De la televisión salen monstruos cósmicos.

La cosa (1982), de John Carpenter. El alienígena de 1.000 caras salido del hielo.

Para muchos, entre los que me incluyo, “La Cosa” es la obra maestra del director John Carpenter, uno de los reyes del terror de las últimas décadas, aunque su esplendor estuvo en nuestra década favorita, los ochenta.

Con “La Cosa”, John Carpenter firmó su obra maestra, una película de terror perfecta llena de efectos viscerales que asusta y acojona de verdad.

Carpenter tiene un estilo muy propio y distinguible, reconocible por hacer uso del humor más negro de vez en cuando y también por usar siempre recursos propios de la serie B, un lugar en el que el director parece sentirse cómodo.

“La cosa” trata de un grupo de hombres aislados en un lugar inhóspito, la Antartida, que deben enfrentarse a una amenaza desconocida y terrorífica que no comprenden y no saben como combatir.

Poster de la película La Cosa, dirigida por John CarpenterEn “La cosa”, John Carpenter nos cuenta la historia de una estación científica norteamericana en la Antartida, cuyos habitantes, pocos y todos hombres, se despiertan un buen día viendo como un helicóptero persigue y dispara a un perro que corre por la nieve. El perro se refugia en la estación americana, y los ocupantes del helicóptero van a por él, teniendo que enfrentarse con los americanos, que no entienden que pasa y porque son atacados. Los perseguidores del perro mueren en la refriega, y los americanos descubren que son miembros de la estación noruega, así que deciden ir allí a ver que ha pasado, y van en helicóptero, pilotado por MacReady (Kurt Russell, el actor fetiche de Carpenter). Lo que encuentran al llegar es desolador: la estación noruega ha sido quemada y todos sus habitantes están muertos. Una vez allí, encuentran unas cintas de vídeo, que se llevan, junto con un cadaver muy extraño y calcinado.

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Flash Gordon (1980), la película que es la mayor horterada de la ciencia ficción.

Sé que el título del post puede parecer una sobrada, pero que quereis que os diga, es la pura realidad. “Flash Gordon” aunque es una película bastante conocida, lo es casi siempre por ser un auténtico cúmulo de despropósitos, empezando por ser toda la película una tremenda macro horterada de ciencia ficción.

Poster en ingles de la pelicula Flash GordonDesde luego, no sé como se vería “Flash Gordon” en 1980, pero 30 años después, el tiempo le ha pasado muuuuucha factura, y es una película ultrahortera aunque con cierto encanto y desde luego una cierta reputación de film “de culto”. Si digo que es tan hortera es porque el vestuario, los decorados, los personajes, TODO es hortera en esta película, que parece hecha a trozos por un principiante y con un argumento que es un despropósito, tanto si conoces el comic original de Flash Gordon como si no.

En la película “Flash Gordon” todos los cliches horteras de los 80 están presentes en formato de ciencia ficción, mezclados con la serie B.

Pero empecemos por el principio y a ver como lo cuento para que se entienda. “Flash Gordon” es la adaptación de un cómic de aventuras espaciales nacido en los años 30. El argumento de la película es una chorrada como un piano, pero tiene su encanto, por lo absurdo y bizarro que es: el emperador del planeta Mongo, Ming, decide destruir La Tierra, y empieza a hacer que en nuestro planeta sucedan todo tipo de cataclismos. Al mismo tiempo parten desde un pequeño aeropuerto en un avión el jugador de futbol americano Flash Gordon y la periodista Dale Arden. Los pilotos de la avioneta desaparecen en medio de un extraño fenómeno atmosférico provocado por Ming, con lo que Flash hace aterrizar la avioneta justo (que casualidad) en casa del Doctor Zarkov, un científico que sabe que Ming es el culpable. Ming obliga a Dale y a Flash a viajar con él a Mongo para detener a Ming y salvar a La Tierra. Continúa leyendo Flash Gordon (1980), la película que es la mayor horterada de la ciencia ficción.

Enemigo mío (1985). Humano y alienígena cara a cara y en guerra.

Enemigo mio” es una película de ciencia-ficción que casi todos recordamos pero que no suelen volver a poner en la TV ni es demasiado comentada cuando se recuerda la ciencia-ficción de los 80, aunque no sé muy bien porque. Quizás sea porque su planteamiento, aunque es de ciencia-ficción pura y dura, está más cercano a un duelo entre dos personajes, y “Enemigo mio” está más enfocada en los personajes que en la acción o el espacio.

En “Enemigo mio” dos enemigos de una guerra, un humano y un alienígena, deben convivir en un mismo planeta hostil.

Poster de la pelicula Enemigo MioEnemigo mio” comienza mostrándonos las típicas batallas espaciales de los 80 (benditas sean). Los humanos estamos en guerra con los drac, una raza alienígena con aspecto de reptil (la influencia de la serie V o viceversa). En la batalla espacial con la que empieza la película, vemos como un piloto humano, Willis Davidge, es derribado por un piloto drac, pero su nave también queda dañada, y ambos caen en el mismo planeta, un lugar hostil, volcánico (es el parque de Timanfaya, en Lanzarote) y con algunas criaturas poco recomendables. En los primeros minutos de “Enemigo mio” el piloto humano pronto localiza al alienígena e intenta acabar con él, pero acaba siendo capturado por el drac, de nombre Jeriba, que le deja con vida porque no quiere quedarse solo en ese polvoriento y desierto planeta. A partir de aquí, “Enemigo mio” se centra en la curiosa relación que se establece entre los dos protagonistas, enemigos, pero obligados a convivir por las circunstancias, y es aquí donde apreciamos que aunque la película puede calificarse de ciencia-ficción, está más cercana al drama que a lo que podríamos esperar de una clásica película con naves espaciales y rayos laser, porque se centra en la relación entre ambos y como evoluciona ésta, pasando de odiarse a convertirse en compañeros de fatigas y aventuras en el desolado planeta, pasando todo tipo de penurias, y es que en “Enemigo mio” se demuestra una vez más que las similitudes entre los seres son mayores que sus diferencias. Continúa leyendo Enemigo mío (1985). Humano y alienígena cara a cara y en guerra.

E.T, el extraterrestre (1982). Un cuento familiar de ciencia-ficción.

¿Pero hay alguien en el planeta que no haya visto “E.T., el extraterrestre“? Probablemente no, porque es una de esas películas que definen un momento y que se convierten en un clásico imperecedero. Son lo que yo llamo “películas inolvidables” porque cuando te vas a olvidar de ellas, las vuelven a pasar en algún canal de TV. “E.T., el extraterrestre” es de esas películas.

Yo ví “E.T, el extraterrestre” en el cine, cuando se estrenó en su día, allá por 1982.

Poster de la edicion del 20 aniversario de la pelicula ETEs una de las primeras películas que recuerdo haber visto en pantalla grande, junto con “Tron” o “El retorno del Jedi”. Solo por eso esta película tiene un significado especial, aunque nunca entendí porque E.T le resultaba tan simpático a la gente. A mi me hizo gracia en determinados momentos pero vamos, que yo no me lo llevaría a casa.

El argumento de “E.T, el extraterrestre” es aparentemente sencillo: una noche, un grupo de seres alienígenas ha aterrizado en una zona boscosa de los Estados Unidos. Es de noche, y los alienígenas recorren el bosque buscando y recogiendo plantas que llevan a su nave, como si tomarán muestras de vida vegetal. Paralelamente, vemos como unos hombres aparecen con luces y camiones, buscando algo. Los alienígenas, asustados, corren para subir a su nave y escapar, pero uno de ellos, se retrasa y deben dejarlo en el planeta Tierra. El alienígena abandonado es E.T, el extraterrestre, nuestro protagonista. E.T, asustado y sin saber donde meterse huye de sus perseguidores para acabar escondiéndose en el cobertizo de la típica casa americana con jardín y cercana al bosque. Continúa leyendo E.T, el extraterrestre (1982). Un cuento familiar de ciencia-ficción.